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Fuerza Darío!!!

Noviembre 20, 2017
Tras 24 puntos sobre 24 disputados, llegó la primera derrota. Estaba claro que era el partido más difícil por toda la previa. Y cuando hablamos de previa estamos refiriéndonos a los miles de kilómetros (con cambios climáticos y hasta alimenticios) de los jugadores Benedetto, Pavón, Nandez, Fabra y Barrios como que también lo era porque Boca llegaba tras vencer a River y se cruzaba con un Racing herido, cuya continuidad del DT pendía de un hilo. Sumemos otro parate más en este poco defendible calendario.
Boca no contó con Cardona, suspendido por obra y gracia de Pitana, siendo Espinoza su reemplazante. Un claro 4-3-3 como le gusta el DT. Contra un rígido 4-4-2 rival.
Como era de preverse, Boca asumió el rol protagónico del encuentro desde su mero inicio, manejando la pelota, la posesión, pero sin lograr desenmarañar el cerrojo que propuso Racing. Un doble cinco de marca (Arévalo Ríos y González, ambos amonestados al inicio de cada tiempo) que sólo sufrió los primeros minutos. Minutos en los cuáles Boca llegó por afuera y por el centro, generando córners, y con remates desde lejos (Espinoza y Benedetto). Racing no presionaba la salida de Goltz ni de Magallan, reculaba y apostaba claramente a la contra. Una escapada de Triverio, que generó un providencial cierre de Goltz, fue una jugada que puso un momentáneo freno a la embestida Xeneize. Pablo Pérez era el pensante Xeneize, el único que lograba filtrar pases precisos detrás del doble 5 rival. Un buen pase a Nandez pudo generar la apertura del marcador, jugada que terminó con Benedetto rematando incómodo con el arco casi desguarnecido. Inmediatamente después llegó la mejor jugada colectiva de Boca, que concluyó con un remate del mencionado Pérez apenas afuera. 15 minutos de juego.
Todo hasta el golpe en la cara que recibe Pavón, el cual operó como generador de varias faltas en favor del rival. Pérez molesto con Herrera, Espinoza que cometía infracciones a Saravia cerca del área de Rossi. El partido se enfrió por completo. La platea se enojaba con Herrera por las faltas (¿?) que cobraba. Una de ellas termina pegando en el codo de Benedetto, con el pecho detrás, jugada en la que Herrera pidió que no lo eleven para taparse la cara. Para algunos ello pareció penal. No lo fue para nosotros. A partir de ahí Boca se hizo monótono y previsible. Atacaba pero ya no lograba perforar la defensa rival. Vittor y Barbieri ganaban por arriba y por abajo. Y el partido cayó en un pozo, cayó en lo que Cocca quería. Y los visitantes salían de contrataque con Solari e Ibarguen por los costados con más los movedizos Triverio y Lautaro Martínez (éste fue la figura de la cancha). Saravia y Soto también empezaban a acechar cuando la jugada se los permitía. En ese contexto, con Boca administrando la pelota y Racing manejando el juego, llegó el derechazo de Lautaro Martínez para abrir el tanteador. El gol nace en un lateral, pared entre Triverio y Martínez y definición del juvenil delantero de Racing. Todo esto entre los 15 y los 37 minutos.
Lejos de afectar el tanto rival, Boca salió a mostrar su entereza. Como ante Godoy Cruz, rápidamente emparejó el score. Toques cortos entre Pérez y Nandez, y Barbieri que se lleva puesto al uruguayo. Indiscutible penal. Benedetto lo canjea por gol. Noveno tanto en nueve fechas para el 9. Desahogo, bronca, así lo gritó el Pipa.
Inmediatamente después Nandez pudo desequilibrarlo a Soto pero la pelota se le va larga. Insólitamente, un equipo que mostraba inteligencia, con Pérez como emblema, entró en un embrollo generado por Arévalo Ríos, y la siguió con Triverio y González. El partido cae en un sinfín de patadas, agresiones, brusquedad y Herrera lo termina en el momento más caliente, con un jugador de Racing apretado contra la línea. Vittor y Benedetto discutiendo, Pérez mostrando las estrellas del escudo Xeneize.
Así fue el segundo tiempo. No se jugó. Fue similar a los últimos tres minutos del primero. Jara volvió a salir como ante River y Peruzzi ocupó nuevamente su lugar. De los últimos 45 minutos nada –futbolísticamente hablando- podemos decir. Sólo las amarillas generadas a Arévalo Ríos y Saravia apenas iniciada el mismo y un esquinado remate de Pérez que muy bien atajó Musso. En realidad fue la peor versión del Xeneize en todo el torneo. Impreciso, nervioso, sin la potencia física característica de los equipos de Guillermo. Sin la rotación y movilidad de sus jugadores. Y sin soluciones en el banco de suplentes.
El único yerro grosero de Goltz en su estadía en Boca (no se había mostrado certero en la jugada del primer gol rival), Barrios que pierde una trabada como rara vez ocurre (y luego habilita tras rebotar con su rival) y la asistencia de Martínez a Solari. Todo bien hizo el delantero rival. Solari aprovechó el envión para gambetear la floja salida de Rossi (mal partido del uno, principalmente con los pies) y gol. 8 minutos y de ahí hasta los 50 no se jugó nada. No sólo no hubo juego sino que Benedetto, quien pudo haber sido expulsado en una jugada previa, sufre la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Hasta Bouzat mete un patadón totalmente fuera de lugar. Como dijimos, la peor versión de Boca en esta Superliga se vio en el ST. Casi nada para rescatar.
Ahora, paremos la pelota y pensemos en lo que falta, en lo que viene. La lesión de Benedetto es –sin dudarlo- la peor noticia. Tristeza para todo el pueblo Xeneize y el Fuerza Darío que gritamos todos. Y que te esperamos.
La pérdida del invicto lo es en segundo lugar. Nada es eterno.
Poco que decir del yerro de Goltz. Me hizo acordar a aquel de Samuel ante Gimnasia de Jujuy (gol de Romano) o uno de Burdisso ante Almagro (gol de Bevacqua en Ferro). No pasa nada Paolo, les pasó a los mejores. Vos lo serás en poco tiempo.
Rossi deberá practicar con los pies. Su idea es clara: aprovechar su saque largo para salir de contra. El problema es el destino. Abbondanzieri debe ser su espejo en ese tema. El Pato aprendió de grande. Y él es joven.
Mi única preocupación es que los suplentes de Boca ofrecen opciones pero no soluciones. Las lesiones de Gago y Benedetto y la roja a Cardona desnudaron un secreto oculto: Boca precisa de un plantel más largo para afrontar Copa y Campeonato.
Para concluir, Bou llegó TU momento (como lo fue a fines del año pasado, justamente), Fuerza Pipa y dale Bo, dale Bo, dale Bo, ponga huevo que acá no pasa nada... Y ponga juego también!


Abogado y Periodista. Autor de Los verdaderos Mellizos de la Boca @leandrovaldesVM y Mística 2000 @bocamistica2000. Integrante de @asadosbosteros y comentarista de @cadena_xeneize.

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