Bienvenidos a Cadena Xeneize 24hs. de Pasión Bostera!!!
Ganar sin golear ni gustar pero ganar al fin... Al igual que la fecha pasada ante Temperley, el equipo de Guillermo Barros Schelotto no jugó bien y fue superado en varios momentos del partido por un rival claramente inferior, formado por casi todos jugadores de inferiores de Banfield. Si el análisis se circunscribe únicamente al juego, deberemos insistir entonces que el 4-2-3-1 con el que hoy juega Boca carece de los intérpretes necesarios. Y si cambiás al 4-3-3 tampoco. Es porque faltan Gago y Pablo Pérez. Ni hablar además de las soluciones que brindaba Benedetto.
Me explico mejor: sin Pablo Pérez ni Gago, está claro que a Boca le falta fútbol y manejo de los tiempos del partido. Ayer Guillermo probó juntando a Cardona y Bebelo Reynoso pero ninguno de los dos sienten la marca y el retroceso como ambos esquemas antes mencionados exigen. De ese lado Banfield (con Gómez y Bettini) atacó a Boca durante más de veinte minutos. Siquiera el auxilio de Pavón (cambiando de extremo por un lesionado Cardona) modificó la ecuación.
Para no ahondar más en el asunto, si Boca va a jugar 4-3-3 (sin Pérez ni Gago), Guillermo deberá elegir entre Cardona y Reynoso. Y deberá pedirle a Tevez que no salga tanto del área, que no volantee –como se dice en la jerga-. Si Guillermo prefiere el 4-2-3-1, otra vez Reynoso y Cardona deberán pelear por un lugar, dando por descontando que con ese esquema Tevez será quien juegue detrás del 9. Y según como viene eligiendo Guillermo, deberá darle el lugar de centroforward a Bou por sobre Ramón Ábila. El 4-2-3-1 exige la presencia de un 9 de área.
A nivel defensivo (6 goles recibidos en 15 fechas, 10 partidos en los que a Boca no le marcaron tantos, sólo Racing nos hizo dos goles), Boca se muestra firme, y en las situaciones in extremis los apellidos aparecen. Lo hizo Rossi en algún partido, lo hizo Fabra ante Temperley y ayer Jara contra Banfield. El muy buen nivel que vienen mostrando Goltz y Magallán nos ayudan a olvidar que Boca precisa de otros central (al ser Vergini el primer suplente).
Hay otro análisis que no merece demasiado estudio. Boca es puntero hace más de 430 días y gana aún jugando regular. La foto de la tabla de posiciones, en una Liga tan irregular y competitiva como la nuestra, nos autoriza a suavizar el análisis táctico de Boca, es decir, a omitir hablar de la falta de jugadas elaboradas en pelotas paradas, de los bancos de suplentes, en lo que tardó Guillermo en poner a Buffarini contra Colón y ayer, de las pocas situaciones de gol que generamos. Son detalles ya casi para exquisitos si el razonamiento lo hacés desde la realidad misma de los números. Y los campeonatos se ganan por puntos, no por funcionamientos. La Copa Libertadores y la final del 14/03 con River es otro cantar.
Como dice el título de la nota, Boca gana sin golear ni gustar, pero gana al fin. Le sacó dos puntos más de ventaja a Talleres, Godoy Cruz e Independiente, impidió que San Lorenzo se acerque y otro nos mira 21 puntos abajo. Siempre es más fácil corregir y mejorar desde la victoria. Las victorias no paran de aparecer, el fútbol pronto llegará.

Abogado y Periodista. Autor de Los verdaderos Mellizos de la Boca @leandrovaldesVM y Mística 2000 @bocamistica2000. Integrante de Asados Bosteros y comentarista de Cadena Xeneize.

Lo que cuesta vale

Febrero 12, 2018
Lo que cuesta vale En los papeles, era uno de los partidos que se presentaban más sencillos para Boca. Temperley, que venía de capa caída, llegaba a una Bombonera totalmente colmada, como siempre.
Pero en el fútbol Argentino se da esa paridad que no ocurre en otras ligas por más que ayer Barcelona empató 0 a 0 con Getafe en el Nou Camp. Todos corren, meten, se paran bien, saben que hacer y hasta dónde pueden intentar. El Gasolero de Turdera le plantó un partido cerrado, firme, sólido en todas sus líneas y pudo haberse llevado el empate en el cruce providencial de Fabra ante Montagna. Pudo haber sido como el empate como contra Patronato o la derrota con Talleres sobre el final en el Templo Sagrado. Son detalles a considerar. Y para nada menores.
Incluso Temperley pudo abrir el tanteador en la que Rossi le sacó a Costa, lo que deja a la vista que el partido fue demasiado complicado para Boca.
Muchos hombres de la visita en el medio para Nandez y Wilmar Barrios, con más Tevez y Cardona que bajaban a armar, o las constantes subidas de los laterales Jara y Fabra. Debemos partir de algo esencial: faltan Pérez y Gago, los dos mejores. Contra Colón la falta de volantes no se sintió tanto como ayer. Son puntos a corregir, que se notaron principalmente en la tenencia y manejo del balón. El otro sería que Cardona juegue ofensivamente más en equipo, para que Bou pueda tener chanches de marcar. Ayer tuvo una sola, tras pase de Pavón.
No soslayemos otra mirada. La que nos exime de efectuar (o amainar) todo tipo de análisis sobre el juego. La realidad misma, la foto de la tabla posiciones. Ahí vemos que sólo hemos recibido 6 goles en 15 fechas, que 29 a favor (y varios partidos sin Benedetto) explican bastante. Como los 7 puntos de ventaja a Talleres y 19 a River. Y 15 meses liderando el fútbol argentino sin pausa.
A pesar de esos números, el que quiere celeste, que le cueste. Para cualquiera, todo lo que cuesta vale, como los tres puntos de ayer. Que valen y mucho.

Abogado y Periodista. Autor de Los verdaderos Mellizos de la Boca @leandrovaldesVM y Mística 2000 @bocamistica2000. Integrante de Asados Bosteros y comentarista de Cadena Xeneize.

A CONQUISTAR AMÉRICA

Enero 22, 2018
A CONQUISTAR AMÉRICA Un navegante genovés llamado Cristóforo Colombo es conocido como el conquistador de América.
No fue fácil convencer al reino de Castilla de sus pretendidas travesías, simplemente basadas en sus propios estudios cartográficos sobre lo que era el mundo conocido. Cristobal Colón llegó a Bahamas en 1492.
Algo más de cuatro siglos más tarde, otros cinco genoveses fundarían el Club Atlético Boca Juniors, el gran campeón del balompié. Y al revés que el navegante, el Xeneize fue el primero en conquistar Europa.
El destino nos hace varios guiños en este 2018 –a pesar de los traspiés veraniegos-. El rey de Copas comienza el año calendario en el Templo del fútbol mundial contra Colón, y esperemos, termine derrotando a la capital del Reino de Castilla (Madrid). La historia nos une.
No será fácil conquistar América, pero al igual que el navegante genovés, primero debemos convencernos que es posible. No tenemos lo que el reino de Castilla entregó a Colón, sino que contamos con un equipo que está buscando su ordenamiento táctico, el esquema que mejor le cierre a sus jugadores. Las llegadas de Tevez, Buffarini, Más y Ábila dejan a la vista que éste plantel es superior al que le lleva tres puntos de ventaja a San Lorenzo en el torneo local. Está claro que falta un defensor central que venga a pelear el puesto de titular. Y retener a Pavón, jugador que –junto a Pablo Pérez- sí o sí debe jugar, sin importar el coyuntural dibujo táctico que elija Guillermo Barros Schelotto.
Es fundamental que los jugadores entiendan que están en Boca, con todo lo que ello implica. Fabra, Cardona y Barrios lo han vivido en carne propia, como anteriormente le había ocurrido al ahora mimado de la prensa Ricardo Centurión. En estos puntos neurálgicos, los referentes deben ser punta de lanza, comenzando por Carlitos Tevez y su relación con las cámaras. El Apache debe únicamente enfocarse en jugar al fútbol porque cada declaración que haga será un boomerang para él y también para Boca. Haber vuelto a jugar un picado informal en el Barrio Ejército de los Andes le habrá tocado el orgullo, el hambre de gloria, pero si al otro día vuelve a las notas, Carlitos habrá retrocedido cinco escalones. Que hable en la cancha.
El contexto de las lacrimógenas declaraciones del siempre favorecido Gallardo (ayer también lo fue con las tarjetas), sumado a una prensa marcadamente anti Boca obligan a todos –Tevez incluido- a centrarse pura y exclusivamente en el 14 de marzo y en avanzar en la Copa Libertadores. En pensar 24 horas por y para Boca Juniors.
El interrogante podría ser si alcanza con lo que tenemos. Cristobal Colón no se hizo tantas preguntas. Zarpó y cambió la historia de la humanidad. Lo hizo con la Corona en contra, con lo que tenía a mano, con el descarte de la sociedad que le dieron. Boca tiene herramientas. El Xeneize, como Colón, no debe darle importancia a todo lo siempre negativo que viene (y vendrá) de afuera, y zarpar las tres Carabelas para conquistar (por séptima vez) el continente americano para culminar el año derrocando a la imbatible capital del reino de Castilla.

Abogado y Periodista. Autor de Los verdaderos Mellizos de la Boca @leandrovaldesVM y Mística 2000 @bocamistica2000. Integrante de Asados Bosteros y comentarista de Cadena Xeneize.

NECESIDAD CENTRAL

Enero 15, 2018
NECESIDAD CENTRAL En su primer amistoso de Verano 2018, Boca acaba de caer derrotado ante los titulares de Godoy Cruz en Mendoza.
Si bien el Xeneize jugó con enorme mayoría de suplentes, en el campo de juego se dieron los debuts de Buffarini y Más, la vuelta al equipo de Sebastián Pérez y la presencia del Uruguayo Nandez, entre otros. También regresó el 4-2-3-1 como dibujo táctico, por ser el formato que mejor se adapta al juego de Carlos Tevez.
Es difícil hacer un análisis serio y criterioso de un inicial partido de pretemporada. Habrá que cotejar previamente el tipo y estadío de entrenamiento que se encontraba cada equipo, el rodaje y la respuesta física de cada jugador, y recién luego referirse al intenso partido jugado en el Malvinas Argentinas.
Desde lo positivo podrá afirmarse que Maroni pide pista cada vez que juega, que Buffarini fue de menor a mayor, que Nandez es patrón y tiene empuje y que Bou volvió al gol. Por la negativa remarcar el sufrimiento ante balones detenidos y en los bochazos cruzadas, con más las confirmaciones que Vergini y Benítez siguen siendo lo mismo de casi siempre: Son casi nada. El fuerte poder ofensivo se contrastó con las dudas en defensa. Sí, hubo groseros errores individuales y colectivos en los tres tantos rivales. Eso más allá de la buena respuesta anímica a nivel general estando 0 a 2 y 1 a 3.
Párrafo aparte, faltaron cambios (así ingresaba gente fresca, con ganas de mostrarse), no repetirse en los ataques por el costado izquierdo y ganar las pelotas divididas. Pero debemos entonces volver al inicio de la columna para no ahondar en el análisis. Es que Boca está llevando adelante una pretemporada para jugar Superliga, Final vs River, Copa Argentina y esa obsesión llamada Copa Libertadores. Godoy Cruz tiene menos partidos por disputar.
Poco podrá decirse del juvenil Heredia. Me llamó la atención como se agacha al cabecear y cierta falta de fervor para disputar el balón. Pero era su primer partido y tuvo que compartir zaga con Vergini, un jugador que no me ofrece ningún tipo de garantías.
Lo trascendente, lo que va mucho más allá del match de ayer, es que dentro de un abultado plantel en cuanto a nombres -principalmente a nivel ofensivo- Boca debe rezar para que Magallán y Goltz no sufran lesiones, sanciones disciplinarias y que estén siempre al ciento por ciento. Hay una notoria e innegable necesidad de reforzar la parte central de la defensa. Insaurralde no es del gusto del DT, Vergini insólitamente ayer fue capitán de Boca y de las inferiores sólo asomó el pibe Heredia. Emmanuel Más alguna vez podrá jugar de “6”. La falencia es notoria. No en vano leemos y oímos que Guillermo Barros Schelotto insiste en contar con el paraguayo Gómez.
Boca precisa sí o sí otro central, que pelee el puesto palmo a palmo con los seguros titulares, que venga a decir presente. Que sume. Esa es la principal conclusión (ratificación en realidad) que se obtiene del debut veraniego.

Abogado y Periodista. Autor de Los verdaderos Mellizos de la Boca @leandrovaldesVM y Mística 2000 @bocamistica2000. Integrante de Asados Bosteros y comentarista de Cadena Xeneize.

PENSAR EN ARSENAL

Noviembre 27, 2017
Segunda derrota consecutiva, ambas ante las Academia locales.
Antes que los jugadores puedan encontrar su lugar en el campo de juego, un corner -defectuosamente efectuado por Pachi Carrizo- terminó con el balón dentro del arco de Agustín Rossi, la figura del Xeneize. Fue Marco Ruben quien marcó de cabeza, anticipando a Junior Benítez con gran destreza y un gesto técnico envidiable.
A partir de ahí, un deja vu de aquel reciente encuentro por Copa Argentina. Central jugando a no jugar y Boca sin lograr desenmarañar ese cerrojo, esa estrategia de sacar a los rivales del partido, de cometer faltas y que cada período no llegue a los 22 minutos de tiempo neto jugado. Y está bien que lo hicieran. Le funcionó en el Kempes, le resultó vital a Racing en el ST jugado en la Bombonera y otra vez fue efectivo para el Canalla en el Gigante de Arroyito.
En ese contexto de golpes, empujones y demás, una zoncera de Goltz dejó a Boca con diez jugadores. El tercer expulsado en 10 fechas, dos de ellos durante el primer tiempo. Todas evitables.
Ahí es dónde Boca debe reflexionar y sortear este tipo de adversidades, de dificultades. Serán más comunes en la Copa Libertadores, uno presupone, por lo que habrá que acostumbrarse a este tipo de formatos de juego rival. Saber ser el dominador del partido, no sólo quien maneja la posesión del balón, sino los tiempos y ritmos del partido. Estos últimos elementos han sido los dos puntos más flojos de Boca. Pablo Pérez, el jugador más regular de Boca de la Superliga, es quien más peca en éste sentido, pero también es la llave para salirse, vaya paradoja. En un equipo de 11, Boca debería contar con jugadores para planes 2, 3 y 4 (no digo plan B, por obvias razones). Y, como se dijo en la anterior columna, con soluciones –no opciones- en el banco de suplentes.
El punto es entonces ese. Es salirse. Mejor dicho, es saber cómo evitar entrar a esos formatos, y una vez adentro, tener la inteligencia de exponer al rival y no ser parte de ello. La riqueza individual, la buena rotación y movilidad de sus jugadores es la antítesis de lo que ha mostrado Boca en parte del partido con River (allí servía) y en las últimas dos derrotas. Cuando Boca jugó y apretó al rival (principalmente cuando Central parecía ahogada y tardíamente ingresó Espinoza por un tibio Benítez), hubo chances para igualar el score.
Por otra parte, no perdamos de vista que el parate por fecha FIFA y los largos viajes de seis de sus jugadores han perjudicado el andamiaje Xeneize. Por eso llegó el momento de no pensar en la posible vuelta de Tevez, en la lesión de Benedetto, en el equipo para la Copa… solamente hay que pensar en Arsenal

Abogado y Periodista. Autor de Los verdaderos Mellizos de la Boca @leandrovaldesVM y Mística 2000 @bocamistica2000. Integrante de @asadosbosteros y comentarista de @cadena_xeneize.

Fuerza Darío!!!

Noviembre 20, 2017
Fuerza Darío!!! Tras 24 puntos sobre 24 disputados, llegó la primera derrota. Estaba claro que era el partido más difícil por toda la previa. Y cuando hablamos de previa estamos refiriéndonos a los miles de kilómetros (con cambios climáticos y hasta alimenticios) de los jugadores Benedetto, Pavón, Nandez, Fabra y Barrios como que también lo era porque Boca llegaba tras vencer a River y se cruzaba con un Racing herido, cuya continuidad del DT pendía de un hilo. Sumemos otro parate más en este poco defendible calendario.
Boca no contó con Cardona, suspendido por obra y gracia de Pitana, siendo Espinoza su reemplazante. Un claro 4-3-3 como le gusta el DT. Contra un rígido 4-4-2 rival.
Como era de preverse, Boca asumió el rol protagónico del encuentro desde su mero inicio, manejando la pelota, la posesión, pero sin lograr desenmarañar el cerrojo que propuso Racing. Un doble cinco de marca (Arévalo Ríos y González, ambos amonestados al inicio de cada tiempo) que sólo sufrió los primeros minutos. Minutos en los cuáles Boca llegó por afuera y por el centro, generando córners, y con remates desde lejos (Espinoza y Benedetto). Racing no presionaba la salida de Goltz ni de Magallan, reculaba y apostaba claramente a la contra. Una escapada de Triverio, que generó un providencial cierre de Goltz, fue una jugada que puso un momentáneo freno a la embestida Xeneize. Pablo Pérez era el pensante Xeneize, el único que lograba filtrar pases precisos detrás del doble 5 rival. Un buen pase a Nandez pudo generar la apertura del marcador, jugada que terminó con Benedetto rematando incómodo con el arco casi desguarnecido. Inmediatamente después llegó la mejor jugada colectiva de Boca, que concluyó con un remate del mencionado Pérez apenas afuera. 15 minutos de juego.
Todo hasta el golpe en la cara que recibe Pavón, el cual operó como generador de varias faltas en favor del rival. Pérez molesto con Herrera, Espinoza que cometía infracciones a Saravia cerca del área de Rossi. El partido se enfrió por completo. La platea se enojaba con Herrera por las faltas (¿?) que cobraba. Una de ellas termina pegando en el codo de Benedetto, con el pecho detrás, jugada en la que Herrera pidió que no lo eleven para taparse la cara. Para algunos ello pareció penal. No lo fue para nosotros. A partir de ahí Boca se hizo monótono y previsible. Atacaba pero ya no lograba perforar la defensa rival. Vittor y Barbieri ganaban por arriba y por abajo. Y el partido cayó en un pozo, cayó en lo que Cocca quería. Y los visitantes salían de contrataque con Solari e Ibarguen por los costados con más los movedizos Triverio y Lautaro Martínez (éste fue la figura de la cancha). Saravia y Soto también empezaban a acechar cuando la jugada se los permitía. En ese contexto, con Boca administrando la pelota y Racing manejando el juego, llegó el derechazo de Lautaro Martínez para abrir el tanteador. El gol nace en un lateral, pared entre Triverio y Martínez y definición del juvenil delantero de Racing. Todo esto entre los 15 y los 37 minutos.
Lejos de afectar el tanto rival, Boca salió a mostrar su entereza. Como ante Godoy Cruz, rápidamente emparejó el score. Toques cortos entre Pérez y Nandez, y Barbieri que se lleva puesto al uruguayo. Indiscutible penal. Benedetto lo canjea por gol. Noveno tanto en nueve fechas para el 9. Desahogo, bronca, así lo gritó el Pipa.
Inmediatamente después Nandez pudo desequilibrarlo a Soto pero la pelota se le va larga. Insólitamente, un equipo que mostraba inteligencia, con Pérez como emblema, entró en un embrollo generado por Arévalo Ríos, y la siguió con Triverio y González. El partido cae en un sinfín de patadas, agresiones, brusquedad y Herrera lo termina en el momento más caliente, con un jugador de Racing apretado contra la línea. Vittor y Benedetto discutiendo, Pérez mostrando las estrellas del escudo Xeneize.
Así fue el segundo tiempo. No se jugó. Fue similar a los últimos tres minutos del primero. Jara volvió a salir como ante River y Peruzzi ocupó nuevamente su lugar. De los últimos 45 minutos nada –futbolísticamente hablando- podemos decir. Sólo las amarillas generadas a Arévalo Ríos y Saravia apenas iniciada el mismo y un esquinado remate de Pérez que muy bien atajó Musso. En realidad fue la peor versión del Xeneize en todo el torneo. Impreciso, nervioso, sin la potencia física característica de los equipos de Guillermo. Sin la rotación y movilidad de sus jugadores. Y sin soluciones en el banco de suplentes.
El único yerro grosero de Goltz en su estadía en Boca (no se había mostrado certero en la jugada del primer gol rival), Barrios que pierde una trabada como rara vez ocurre (y luego habilita tras rebotar con su rival) y la asistencia de Martínez a Solari. Todo bien hizo el delantero rival. Solari aprovechó el envión para gambetear la floja salida de Rossi (mal partido del uno, principalmente con los pies) y gol. 8 minutos y de ahí hasta los 50 no se jugó nada. No sólo no hubo juego sino que Benedetto, quien pudo haber sido expulsado en una jugada previa, sufre la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Hasta Bouzat mete un patadón totalmente fuera de lugar. Como dijimos, la peor versión de Boca en esta Superliga se vio en el ST. Casi nada para rescatar.
Ahora, paremos la pelota y pensemos en lo que falta, en lo que viene. La lesión de Benedetto es –sin dudarlo- la peor noticia. Tristeza para todo el pueblo Xeneize y el Fuerza Darío que gritamos todos. Y que te esperamos.
La pérdida del invicto lo es en segundo lugar. Nada es eterno.
Poco que decir del yerro de Goltz. Me hizo acordar a aquel de Samuel ante Gimnasia de Jujuy (gol de Romano) o uno de Burdisso ante Almagro (gol de Bevacqua en Ferro). No pasa nada Paolo, les pasó a los mejores. Vos lo serás en poco tiempo.
Rossi deberá practicar con los pies. Su idea es clara: aprovechar su saque largo para salir de contra. El problema es el destino. Abbondanzieri debe ser su espejo en ese tema. El Pato aprendió de grande. Y él es joven.
Mi única preocupación es que los suplentes de Boca ofrecen opciones pero no soluciones. Las lesiones de Gago y Benedetto y la roja a Cardona desnudaron un secreto oculto: Boca precisa de un plantel más largo para afrontar Copa y Campeonato.
Para concluir, Bou llegó TU momento (como lo fue a fines del año pasado, justamente), Fuerza Pipa y dale Bo, dale Bo, dale Bo, ponga huevo que acá no pasa nada... Y ponga juego también!


Abogado y Periodista. Autor de Los verdaderos Mellizos de la Boca @leandrovaldesVM y Mística 2000 @bocamistica2000. Integrante de @asadosbosteros y comentarista de @cadena_xeneize.

Un Equipo. Eso es Boca

Noviembre 06, 2017
Un Equipo. Eso es Boca Sin pausa alguna tras obtenerse un nuevo campeonato, y ya desde la pretemporada es que venimos remarcando la seriedad con la que el Boca Juniors de Guillermo Barros Schelotto asume cada compromiso. Eso hemos visto aún en los amistosos, generándose reclamos puertas adentro como aquel encuentro informal con Ferro. Seriedad y responsabilidad que luego la observamos en cada cotejo que disputa el Xeneize, sin importar el rival ni el marco.
Así Boca, sin jugar mejor que River y sin asumir el protagonismo desde el minuto cero contra el tradicional rival, sumó su octava victoria en fila en igual cantidad de encuentros disputados. El adversario, el partido 200 desde el profesionalismo, el estadio casi siempre enmudecido y los yerros de Pitana (está claro que no puede dirigir más a Boca ni tampoco a River) le dan el condimento adicional que a todos los bosteros nos gusta. Pero no quiero irme del juego, qué es lo que se pretende analizar.
Boca es un equipo que muestra la capacidad para sobreponerse a circunstancias de las más diversas. Desde un impensado 0 a 1 con Godoy Cruz al reciente empate parcial con River, poco tiempo después de la insólita expulsión de Edwin Cardona. Ni hablar de la lesión de Fernando Gago, tal vez lo más complejo que se ha vivido.
Los equipos se conforman por apellidos, verdad de Perogrullo. Pero como dice el DT, este plantel se fue armando de a poco y para ello fue necesario de una lógica adaptación al llamado mundo Boca y a lo que pide el propio entrenador. Más allá de ser mencionados más abajo, los que entran saben qué deben hacer y también qué es lo que no deben hacer. Se ha logrado reducir el margen de error (sólo dos goles en contra en 8 fechas) y se ha generado un funcionamiento que no varía en demasía cuando las circunstancias (lesiones, sanciones disciplinarias o lo que fuera) así lo demandan.
Rossi ataja las que tiene que atajar, y hasta alguna que es muy difícil también. Hace rato que justifica holgadamente su titularidad. Jara rinde, Goltz es el caudillo que precisábamos, Magallán no se complica y Fabra no tuvo su mejor partido pero ataca mejor que lo que defiende. Ninguno desentona. Los cinco trasmiten seguridad, como mínimo, para afrontar la Superliga.
El mediocampo, aún sin Gago, es el engranaje central del equipo. Barrios sigue siendo el limpiafondos que barre y limpia todo; Pérez el pensante y Nandez aprobó con creces (y gol) su primer superclásico. Pocos hombres que, como ayer, conviven con cinco rivales en escasos metros cuadrados. Y generalmente resultan triunfadores.
Los puntas no rindieron al mejor nivel, debiéndose dedicarle un párrafo aparte a Cardona. El colombiano venía de menor a mayor hasta que Pitana fue el de siempre y lo expulsó. Como Baldassi unos trece años atrás, marcarle un tanto a River parece que les genera una carga para expulsarlos. Poco diremos de Pavón y Benedetto, nada por recriminar ni caer en innecesarias exigencias o explicaciones. Son el 7 y 9 de Boca, y ojalá lo sean por varias temporadas más. Varias son muchas.
Pasó River, pasaron ocho fechas, 24 puntos, el equipo más goleador y el menos goleado. La diferencia con los perseguidores sigue creciendo, conformándose un colchón de puntos que a todo equipo le hace falta. Es que, como le ocurre a cualquiera, hay momentos en los torneos largos que los candidatos entran en rachas pierde puntos o ni hablar cuando el equipo juegue otras competiciones en paralelo.
Guillermo armó un equipo, y eso es Boca. Los resultados están a la vista. Los rivales lo saben y lo padecen, sin importar el marco.

Abogado y Periodista. Autor de Los verdaderos Mellizos de la Boca @leandrovaldesVM y Mística 2000 @bocamistica2000. Integrante de @asadosbosteros y comentarista de @cadena_xeneize.

Los 15 puntos

Octubre 02, 2017
Los 15 puntos Boca mira a todos desde arriba en la Superliga 2017/8. Pasamos a analizar las quince razones de la rápida diferencia que el Xeneize consiguió contra los restantes 27 competidores
Empecemos por las estadísticas:

1) Ganó los cinco partidos disputados, goleando a Olimpo, Godoy Cruz y Vélez, respectivamente. Obtuvo además la victoriaen la cancha de Lanús y derrotó a Chacarita en la Bombonera
2) Es el más goleador y el que menos goles recibió. Único que marcó más de diez goles (13) y sólo recibió un tanto en contra. Cuatro partidos con la valla invicta, recibiendo un gol de pelota parada
3) Tiene el goleador del campeonato: Benedetto con cinco goles en cinco fechas. El Pipa –además- viene de ser el goleador del torneo saliente
Desde su capacidad para sobrellevar las diversas circunstancias que ofrecen los partidos
4) Supo sobreponerse a un inesperado 0 a 1 contra Godoy Cruz y lo terminó goleando
5) Supo sostener el 0 con un jugador menos por la rápida expulsión de Cardona (a los 15 minutos) contra Chacarita. Rossi no tuvo intervención de importancia alguna en todo el partido
6) Supo adaptarse al juego brusco y físico que propuso Vélez. Marcó un tanto sin jugar bien y luego justificó la victoria
7) Supo digerir la derrota con Rosario Central por Copa Argentina y a los 3 minutos ya vencía al Funebrero en la Bombonera
Desde su potencial técnico, talento individualy el esfuerzo físico
8) Fue muy superior a Olimpo en su debut. No es fácil apabullar a un rival de esa forma. A los pocos días el aurinegro eliminó a Racing de la Copa Argentina, marcándole cuatro goles en un solo tiempo
9) Cuando nada pasaba, un centro aislado de Jara (con su pierna izquierda) terminó con una brillante definición de Benedetto en la Fortaleza Granate. Si bien eran los suplentes de Lanús, la cancha impedía que se pueda jugar a algo ahí. Aún jugando mal, tiene herramientas para ganar
10) el segundo tiempo con Vélez en Liniers fue un festival futbolístico por dónde se lo mire. Vélez venía sin recibir goles en las primeras fechas y Boca le marcó cuatro tantos. Se logró la segunda máxima goleada de la historia Xeneize contra Vélez en el Fortín de Villa Luro
11) cuando Godoy Cruz quiso jugarlo de igual, la diferencia de tres goles también se reflejó en el tanteador. Incluso pudo haber sido aún mayor. Godoy Cruz está en cuartos de final de la Copa Argentina, tras eliminar a Banfield (como Olimpo también lo está)
12) Jugando tres partidos en una semana, en cancha mojada y con uno menos, corrió tanto o más que Chacarita. Frente a un equipo que corre más de lo que juega, Boca mostró más potencial físico. Es un equipo solidario en el más amplio sentido de la palabra
Y en general porque…
13) Mantuvo la base del plantel campeón y lo potenció con las llegadas de Goltz, Cardona, Nandez y Espinoza, con más la vuelta de Bouzat. Encima Sebastián Pérez sigue recuperándose de su lesión.
14) Contamos con siete (sí, siete!) jugadores en diversas selecciones (Barrios, Fabra, Cardona, Nandez, Gago, Pérez y Benedetto). Agreguemos que Pavón, Jara y Magallán están en su mejor nivel desde que juegan en Boca, que Goltz tiene voz de mandoy que Rossi atajó las pocas que le llegaron
15 Su hinchada dice siempre presente y no para de alentar.

Abogado y Periodista. Autor de Los verdaderos Mellizos de la Boca @leandrovaldesVM y Mística 2000 @bocamistica2000. Integrante de @asadosbosteros y comentarista de @cadena_xeneize.
TETRA: Talento, esfuerzo, temperamento, rodaje y ambición... Cuatro partidos jugados, cuatro ganados. Un promedio de tres tantos por encuentro. Dos goleadas de local contra equipos del interior, dos victorias en canchas muy difíciles como visitante. Dieciséis partidos sin ver la derrota como visitante, doce partidos invicto AFA (seis corresponden al torneo pasado, dos por Copa Argentina y los cuatro jugados en ésta Superliga 2017/8). A sólo un tanto de la máxima goleada contra Vélez en Liniers (fue en 1945). A los números agreguemos que cuando Vélez propuso pelear, Boca peleó (primer tiempo); cuando Vélez debió jugar (segundo tiempo), Boca jugó con Vélez.
Así arrancó Boca, así sigue jugando Boca. Con los cincos adjetivos enunciados en el título de la columna. Pero también con una notable superioridad física y mental sobre el rival que se le cruce enfrente. Es lo que el Xeneize viene demostrando desde que asumió el compromiso de ganar el torneo pasado, lo sostuvo en la pretemporada y lo ratifica con creces en este presente arrollador.
Boca ha superado distintos tipos de escollos: contra equipos que se encierran, contra quiénes le proponen ida y vuelta, arrancando perdiendo y hasta el ganar jugando mal como lo hizo contra Lanús o Brown de Madryn.
Y lo que más expectativas genera es que no depende de un jugador. Podrá ser el extraordinario goleador Benedetto (el Pipa lleva 31 goles en 36 partidos; mejor dicho, un gol cada 86 minutos jugados dado que disputó 2680 minutos. Sólo un tercio de los encuentros los completó), podrá ser una corrida de Fabra o centro de Jara, una avivada de Pérez, un desborde de Pavón, una jugada de laboratorio, o la magia que puedan imprimir los Gago o Cardona. Boca conformó un equipo, está engranado, aceitado, entiende que quiere y cómo lo quiere. Firme atrás, dominante en el medio y aplastante arriba. Debe sumarse la seriedad y responsabilidad que aporta Guillermo desde el banco. El Mellizo fue dirigido por Bianchi, sabe que el siguiente compromiso es el más importante.
Hay olor a Boca 1999, hay aroma a Copa Libertadores 2000. Lo escribí y expliqué durante la pretemporada y lo sostengo. La máquina de ganar se construye en la semana y se explota en el partido.
Así está Boca, desde arriba hacia abajo. Da gusto verlo jugar. Sin polémicas, sin entrar en todo el veneno que diariamente recibe desde la bronca, envidia y/o de la rivalidad deportiva de quienes no soportan ver a la mitad más del país feliz. Y Boca responde en el campo de juego con talento, esfuerzo, temperamento, rodaje y ambición.

Abogado y Periodista. Autor de Los verdaderos Mellizos de la Boca @leandrovaldesVM y Mística 2000 @bocamistica2000. Integrante de @asadosbosteros y comentarista de @cadena_xeneize.

CÓRTENLA UN POCO…

Septiembre 19, 2017
CÓRTENLA UN POCO… Cuando todo aquello que se logra, se lo minimiza, es una situación que puede terminar de dos maneras: deprimiéndote o en el peor de los casos, te hacen creer que lo que ves y sentís, no es verdad. Que la verdad es la que dicen los otros. Es un sutil pero efectivo trabajo que, si un equipo de fútbol no se encuentra bien de la cabeza y fortalecido como grupo, puede arruinarlo con el paso del tiempo.

Decir que los hinchas de Boca estamos hartos de que siempre se diga que el equipo no le ganó a nadie. Que el rival apenas jugó 10 minutos bien, o que si el adversario tuviera jugadores de otra jerarquía entonces… ¡Entonces las pelotas!

Cansado de escuchar, como lo habrán hecho otros, que Godoy Cruz jugó 20 minutos, que tuvo la “osadía” de atacar a Boca; cuando en realidad, el fútbol es atacar y defender, y que un equipo salga a agredir al xeneize en su estadio no es ninguna novedad, ni tampoco algún milagro poderoso. Es simplemente un equipo que se siente seguro, que sabe lo que tiene que hacer, y que como Godoy Cruz, jugó todo lo bien que lo dejó Boca. Que por momentos fueron los que dominaron; pero cuando Boca le tomó la mano, lo midió y lo noqueó.

¿Godoy Cruz mal equipo? El que estuvo en la cancha lo pudo apreciar en toda su expresión. Sabían qué hacer, por dónde ir, y se vio como se desplegaban. Y Boca lo sufrió. He aquí el doble mérito de los boquenses. Porque se repusieron ante un rival difícil, pudieron imponer su idea futbolística, y se llevó una victoria contundente, porque lo fue demoliendo, porque supo (algo que muchos se han olvidado), remontar un resultado adverso, con lo complicado que suelen ser estas cuestiones.

Tampoco habrá que dejarse llevar por las duras críticas que se llevó Cardona, jugador el cual tiene toda la clase toda, y que vaya uno a saber por qué andan diciendo que jugó mal… Realmente entre ellos y yo, vemos el fútbol muy diferente. ¿Será envidia? Al colombiano le alcanza con un amague o un toque para realizar la jugada que otros equipos necesitarían de diez o doce pases para concretar.

Los hinchas tenemos que disfrutar que, si bien no es el Boca de la génesis de los hermanos Schelotto, se convirtió casi sin querer en un equipo que dejó de lado el golpe por golpe, que maneja la pelota, los tiempos y el clima de los partidos; y que del medio hacia adelante, cualquiera te puede embocar. Dejaron de ser goleadores sólo los delanteros, ahora se suman los volantes, una materia pendiente del pasado torneo.

Después, digan lo que digan, Boca le ganó a Godoy Cruz con autoridad. Porque los mendocinos nunca se resignaron a perder el protagonismo del partido, y eso generó un doble valor en la victoria xeneize.

Atrás quedarán algunas críticas o cuestiones que a esta altura de la “vida” no entiendo cómo no se resuelven (como los saques de arco con el equipo marcado en la salida); y otras cuestiones que tienen que ver con situaciones puntuales más que globales.

Marcelo Rodriguez
@marcel_rodrig
Periodista de Crónica
https://marcelorodriguez66.wordpress.com/